Llueve tu mirada.
Llueve tu mirada…
Sobre mi
cuerpo…
Llueve tu mirada…
Adentrándose en cada espacio…
Que como un manantial va abriendo paso y…
Dando cuenta de aquellas recónditas cuevas, van dejando
a la luz los tesoros
que en su interior se encuentran…
Eres el preferido…
Eres el elegido para reverenciar mis joyas y hacerlas
tuyas…
Porque solo tú sabes cuidar de este frágil
cristal…
Haz que brille a tu lado.
Acrecienta sus valores.
¡Resplandece conmigo!
Quiero darte mi riqueza, mi más puro presente. Quiero que cuides de ella.
Porque cuando la suave seda de tus manos acaricia
las impurezas de esta joya,
en un querer inconsciente este mineral se vuelve
diamante.
Porque cuando la suave seda de tus manos, cura
mis heridas, y tu mirada
penetra en la mía, una tierna tiritera revela que eres
solo para ser mío.
Y cuando este cristal caiga y se rompa, solo te
pido a ti, mi preferido…
Que unas una vez más, tu cuerpo junto al mío.
Comentarios
Publicar un comentario